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Ene

por Señor N

Hay cosas maravillosas de poder elegir dentro de un abanico de sistemas operativos ya bien para tu trabajo del día a día como para usar un equipo informático para tus ratos de ocio. Si un día tienes un día de furia y decides salir de un sistema basado en Debian (hegemónico) como puede ser Ubuntu (que abandoné hace años) o como puede ser Linux Mint, mi sistema hasta hace unos meses, tienes la oportunidad de probar otros “sabores” de GNU/Linux porque puedes y porque existen. Yo venía desde Linux Mint Cinnamon y quería un último gnome-shell del entorno de ventanas Gnome. Busque una distro que lo llevara de serie y que estuviera basada en Gnome y me encontré con Manjaro tras descartar Fedora por el simple hecho de probar un sabor nuevo como es el muy venerado Arch Linux donde la comunidad es inmensa  y donde la reputación de las distros basadas en Arch son muy contrastadas. Manjaro es un cambio radical de filosofía respecto a las basadas en Debian, parte de una base de paquetes propios pre-compilados y a partir de ahí hay un repositorio AUR donde encuentras todo lo demás, esas cosas se descargan y compilan en tu equipo obteniendo unas aplicaciones totalmente optimizadas para tu sistema, digamos que podría ser una especie de Gentoo donde no todo está compilado para la máquina aún yendo el sistema muy fluido.

Tiene una serie de detalles que la hacen única, dentro de las distros basadas en Arch, el aspecto que ofrece de Gnome-shell con cierto tunning hacen muy atractiva la distro, cabe destacar que me he tenido que impartir un micro cursillo sobre su gestor de paquetes Pacman. Cabe destacar como investigación que existe este gestor de línea de comandos, pacman, pero también está yaourt, que se supone que es más amigable pero que sorprendentemente y siendo un instalador de gran aceptación en la comunidad, no pertenece a la distro y es considerada una aplicación externa, se extienden rumores sobre su filosofía y programación, yo ya no lo se, ya que uso pacman desde el momento cero.

Ya daré una opinión más formada sobre sus bondades y negligencias a lo largo del tiempo, pero sus primeras impresiones me han sido de mucho agrado, un impacto importante más que nada por el sistema de paquetes y una sensación de libertad de facto de estar ya trabajando con ella por el simple hecho de migrar aplicaciones y algunas configuraciones a este nuevo sistema.

También cabe destacar que su documentación aportada respecto a casi cualquier tema de configuración y de la distro en sí misma es simplemente inapelable, esta como hacer todo y las contribuciones son infinitas.