9

Nov

por Señor N

Me apetece buscarte en el firmamento
danzando entre un millón de estrellas
aunque no deslumbres a todas ellas
tu calor es el único que me llega.

La inmensidad me abraza
y yo estando a ras del suelo
sueño que me pierdo en este cielo
es mi cielo y tú mi lucero.

Imagino una mirada idealizada
un gesto con intención
pienso en tu presencia solamente
ya estoy sin respiración…

Será que ya sueño algo enajenado
será el momento de querer y no poder
será un instante de ceguera
una vez más se que aguantaré.

Hasta otro día dejo esta elegía
que no llega al lamento
pero quema por dentro
quizá sea el licor o quizá sea vapor…
quizá sea el amor o quizá otro veneno.

– N –

26

Sep

por Señor N

Un techo negro a medianoche
nada se ve sobre la hierba
el viento enmudece al trueno
el rayo efímero y poderoso.

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9

Ene

por Señor N

“Ya casi no me acordaba…”
me engaño con cada letra y espacio.
Un pequeño rincón imaginario
huele, sabe, suena muy bien
por el que uno gusta pasear
muy de vez en cuando.

El anhelo de lo no realizado
idealiza lo no acontecido
tristeza y nostalgia
que te agarran primerizo.

Más allá del horizonte se haya
aún desde más lejos la leo
pasan meses sino años
hasta que otra vez nos crucemos.

Ni siquiera eres amiga
puede que ya casi ni conocida
toqué, pulsé y abrí un mundo nuevo
tinta invisible de la que no necesité un beso.

Un día tu y tu marido
yo y mi mujer nos cruzaremos
incluso nos saludaremos
pero nunca habrás sabido
que yo por ti me inspiré,
soñé y en lo más profundo,
te amé.

– N –

1

Dic

por Señor N

Hace unos días vi
a un extranjero conocido
no de mi agrado, reconozco
pero cordial lo recibí.

Nos quejamos todos
unos más que otros y
ante la falta de trabajo
pregunté por la salud.

Negó con lo cabeza
“lo peor tengo yo…”
y mirándome fijamente
su mal me detalló.

Solo fueron unos segundos
pero funesto lo pintó
su vida se drenaba
su mensaje me alcanzó.

Tras esto alguna cosa se llevó
alguna más me preguntó
pero aún tengo marcada
su mirada de sumisión.

“La vida son cuatro días”
dimensión la frase recobró
se marchó entre el murmullo:
“¡Mucha suerte!” dije yo.

Adormecido con el recuerdo
del rumano cansino
que buscando fortuna en España
le sorprendió su destino.

-N-

10

Nov

por Señor N

Otra noche más
quiere ser eterna
enmudecido en música…
desdibujado en imágenes…
diluido en la nada absoluta.

Con el corazón roto, apenas un segundo
vivo sin alma, quizá una décima
cadáver, por un instante
desquiciado por unos años y
a la deriva por una vida.

¿Cómo se puede…
querer vivir sin tiempo?
amar algo sin haber sufrido?
morir estando aún vivo?

La tragedia ensombrecida
los violentos acordes de mi sinfonía
tocan inexorables día tras día
finalizando en adagio de madrugada.

Épica batalla ultraviolenta
alegoría de cánticos, sangre y podredumbre…
ángeles contra demonios
todos los llevo yo dentro
secuestraron mi voluntad, voz y pensamiento.

– N –

 

1

Jun

por Señor N

La última vez que escuché la mágica melodía…
¡esta vez eran acordes! había otra voz aparte de la mía
enajenado comencé mi más bella sinfonía
atascada se ha quedado en la primera coda
quizá sea una carencia de armonía
pero ¿cómo no lo vi? si la tocaba y repetía…

No hay más que seguirla otro día
una obra maestra promete, yo apostaría
con una voz sola ya no merece la pena
lamentable pues inacabada queda.

Hoy la Luna luce otra vez como siempre
la noche tiene el encanto menguado
el sol de la mañana brilla menos
los días siguen pasando…
no hay paz para los músicos frustrados.

– N –

2

Feb

por Señor N

Dos tragos, dos
entran en ebullición en mi sangre
embozan mis sentidos
como se emboza una flauta.

Mis pensamientos tornan
difusos, menos turbulentos
la mente parlotea sobre cosas
que se vislumbran en la niebla.

Ni lloro ni río, solo asesino líneas
rectilíneo sangrado en negro tinta
sin cadáver aún, sin marcas
sin monedas en mis ojos.

Reflexiono sin rumbo
como barco a la deriva
en un mar negro profundo
perseguido por sirenas.

Prometo volver a este mundo
mañana como si nada
cuando abra los ojos
ya estarán secas mis entrañas.

– N –

26

Ene

por Señor N

Su nombre en todos los libros
tanto tiempo de investigación…
años con recompensa final
dentro de un pequeño frasco.

El experimento 10379: Éxito.
Partícula sintetizada: Amor [100% pureza]

El mundo se abriría a sus pies
iba a ser rico, ¡millonario!
al fin algo que mereció la pena
ya peinaba canas desde hacía tiempo.

Podría fabricar un aerosol
e infestar el mundo
que utopía tan agradable
habría un antes y un después.

Se dispuso a realizar la primera llamada
estaba nervioso, dudó un momento:

Ya no surgirá, se comprará

ya no se irá, se venderá.
Habrá valores en bolsa
y empresas bajo mi mando
un imperio de gente enamorada
llenando mis bolsillos…

Al día siguiente ya no quedaba nada
laboratorio y notas ardieron para siempre.

– N –

26

Ene

por Señor N

Llegué y cerré la puerta
quité las llaves de la cerradura
no quiero poner obstáculos a mi auxilio
noche aciaga en soledad,
silencio absoluto.

Dos gatos salen de la oscuridad
sibilinos saludan al pasar
entre dos mundos siempre están
espectáculo nunca les suele faltar.

Dejo mi carga al llegar
por vicio, vuelvo a trabajar
hoy no voy a filosofar
el frío gélido no invita a empezar.

Tras unas horas de ensayo
pequeñas máquinas entonadas están
una ducha no vendría mal
para estar relajado e irme a descansar.

Escucho el repiqueteo de las gotas
el vapor me abraza fuerte
mi reflejo en el espejo amenaza
no me fío de él entre el vapor.

Aquel golpe tras resbalar
inesperado y fatal
decorado con sangre el suelo está
¿es la mía? no puedo pensar.

El teléfono, no se donde está
un sordo grito que nadie va a escuchar
una puerta a la que no voy a llegar
todo está escrito ya.

Mis ojos se cierran
mi cabeza…no me duele ya
mis manos que no noto ¿dónde están?
el zumbido es un recuerdo, extraña tranquilidad.

Nadie se percató a esas horas
allí quedó, helado, muerto.
Gentes y cosas huérfanas quedaron
solo esos ojos felinos al pasar saludaron.

– N –

2

Jun

por Señor N

En la aparente quietud de la inexistencia
roto ya casi todo con la colectiva consciencia
no hay claros en esta violenta tormenta
no hay predicción que adivine la próxima ultra-violencia.

Quiero una punzada para sangrar con palabras
no tengo derecho a recordar mis sueños, prohibido volar
solo me quedan cicatrices en los pensamientos
mal maquilladas con severa e irreverente rutina.

Llévame a la Torre de Marfil esta noche
no quiero que me consuma la nada
salvo y petrifico este embriagado momento
– ¡Eh! ¡ponme un trago de lo más duro que tengas!
– Toma: la vida. Invita la casa.

– N –